Necesito que estés sola, para que el frío y la piel de gallina no te delaten.
La noche del loco
Un verso a lo obvio
Un deseo
Unas ganas de decirte…
Esas cosas que nunca te dijeron
Con botella en mano, brindo por los besos que me debes, que cobran intereses a medida que pasan los días donde no te veo; a la espera de los días donde pienso comerte a besos; de tocar tu cuerpo con morbo y con perversa sutileza; de besarte los labios y decirte que eres mía; de apretarte las nalgas y sentir pasmosa lujuria y alegría; de morderte la boca, y dejártela roja de tanta pasión y candente encuentro; de detallar tus pecas, armando las constelaciones perdidas en tus piernas; de lamer tu abdomen de caramelo, y medir las curvas que radican en tu placer. La épica del sexo, el estudio completo de tu cuerpo. Quiero cumplir las promesas que tus senos no pueden abarcar. Quiero llegar a los confines de lo desconocido, tocando tu fauna erógena, salvaje e impenetrable. Quiero darte calambres en los pies. Quiero verte fiera y sudorosa, ebria de delirio por mi labor y mi destreza. Quiero entablar un juego de ajedrez en tu cintura, armando un enfrentamiento bélico entre mi lengua y tu blanca tez. Vamos a explorar tu cuerpo. Vamos a perdernos en nuestras fantasías añejadas entre salones de fiesta y ascensores para dos personas. Vamos a extrañarnos con la libido por los cielos. Te quiero ardiente para mis extravagantes deseos. Un segundo eterno para observar nuestros cuerpos. Quiero la completa cartografía de tu universo. Beber de ese licor prohibido que emana tu cuerpo. Un manjar sólo para los que habitan en el cielo
exclusivo,
definitivo,
infinito,
puro,
tuyo.Esa costumbre del tres
