Ninguna crítica constructiva

I

La única certeza del venezolano es que pocas certezas tiene. Levantándose pero aún soñoliento, pues no serán las maniobras de mártires políticos, ni la campaña mediática, ni la muerte de un estudiante, ni el irreflexivo grito de auxilio al mundo, ni la sublevación de unos cuantos milicos, sino el Hambre lo que hará que este pueblo despierte por completo. Quizá no de la mejor manera, pero lo hará al fin. Si seguimos a este ritmo nos espera un triste destino inminente. El tocar fondo no sólo será un deber sino un privilegio para todos. La locura que produce la necesidad resulta contagiosa, y sobre todo a los que poco tienen. Es normal que un pueblo en estado terminal, no se cohíba de resaltar su lado exquisito marginal. Los saqueos –por ejemplo– son el resultado de una suma de factores, que bien tiene mucho que ver con el deterioro tanto individual como colectivo de una nación. Uno de los tantos síntomas comunes que puede padecer una población desesperada, embrutecida, totalmente desquiciada y sumergida en una demencia masiva. La estupidez en una enfermedad tan contagiosa como la gripe, y llega incluso a ser tan letal como un cáncer. Somos lo que nos merecemos. Llegamos justo a donde pertenecemos. Con la punta de los pies vamos tocando fondo. La idiotez está en su máximo apogeo. Vamos dando pasos de cangrejo moribundo. La insana locura ha hecho metástasis en nuestra gente. La división ha sido el logro más sublime de esta Revolución. Supuesta dignidad para unos, desprecio total para otros.

II

Antes de tener ínfulas de manifestante los venezolanos debemos aprender primero a ser gente, luego ciudadanos, si no sabemos ser una cosa mucho menos sabremos ser otra. Ser individuos con conciencia colectiva. Tener al menos una noción de cuáles son nuestros derechos, para reclamar con fuerza y convicción ante el abuso de una autocracia bananera energúmena y temerosa, que se ha mantenido viva gracias a la bien conservada ignorancia de un pueblo. Tener precisado el objetivo de una lucha: Se vino a protestar, no es un encuentro festivo para elevar el ego individual en ridículas e innecesarias sesiones de fotos; Esto es un una marcha, no una bailoterapia pública. Muchos venezolanos tienden a confundirse en estos asuntos banales, confundir acción con mera asistencia y faranduleo, e incluso en el más terrible de los casos, llegar a confundir acción con vandalismo desmedido. Ya por ahí vamos mal. La resistencia emergente necesita de ese mínimo factor de reflexión y conciencia para convertirse en un movimiento real, de cambio masivo radical. Un cambio que comienza… a partir de uno.

Alexander Urrieta

2014-02-26_19-33-22_580

 

La resaca

Ya no sé si seguir escribiéndote. Me resulta absurdo ponerme a narrar sobre lo poco que conozco. Estoy convencido que escribir es un arte donde el ejecutante trabaja buscando dentro de sí mismo: alimentándose de sus propias entrañas, de sus recuerdos, transformando la materia prima de su pensamiento. Refinando ideas y plasmándola en palabra escrita. El producto final es llegar a ser entendido. Dejar bien claro lo que tienes en mente. Pero, qué sucede cuando ya no tengo nada que decir, o para ser más preciso, nada que decirte. Resulta que la franqueza me sobra. Ya ni el recuerdo ameno me basta para escribirte un verso. Que el descuido tuyo quizá sea el beneficio de otras. Que estar contigo no resulte tan divertido como pensaba en un principio. Debe ser por falta de interés, poca certeza de las cosas, deseos de alejarme del mundo, lo que ya no me motiva a escribir contigo. Porque ya ni te sueño, y es algo que me resulta lamentable. Que mis alas contigo sólo sirvan de adorno en tu vitrina de caprichos no quiere decir que no las use recorriendo otros mundos, otros tiempos, otros súcubos. Cada quien vuela con quien lo quiere a uno. Difícil, innecesario, y algo idiota quedarse en el letargo. A la espera de volar con quien se quiere, uno corre el riesgo de quedarse atrapado en la tierra, echando raíces de pura necia ilusión. A veces no se le pueden dar tantos lujos a ciertos amores, y más si el lujo depende de garantías ilusorias: de promesas inciertas.

Alexander Urrieta

IMG-20140212-WA0031

“Leer es participar en un incendio, dentro del cual arde nuestro ser y se recrea o son quemadas algunas de nuestras creencias. Todo arte es fuego y la literatura un fuego que obedece sagazmente a la voluntad del lector”.

0186José Balza – Ensayos de humo

Variaciones de Andrómeda

Pase lo que pase conservaré mis ideas intactas todavía

I

Hay un momento, antes de quedarte dormido, que se tiene algo que decir. A veces las palabras salen por mero instinto y no saben a dónde quieren ir, tratando de revelar algún secreto bien guardado en el caparazón de uno. Por no tener nada que perder, como último recurso, decido apoyarme en ti. Quizá haga esto porque no tengo donde plasmar las palabras. Quizá lo haga porque tengo malicia de sobra en mi cuerpo, o porque de verdad tengo intenciones de buscar lo que no se me ha perdido. Jugando con fuego, metiéndome en donde nada me es permitido. Escribiéndole a usted: compañía solitaria anónima a tiempo completo.  A veces me pregunto cómo será verla de frente; cómo lucir y presentarme; cómo afrontaría una inminente contienda, de esas donde las fuerzas de la lengua no son suficientes ante tanta exorbitante belleza brotando por todos lados; cómo no cuestionaría mi destino librano; cómo no verme tentado a querer conocerlo todo. Conocer ese supuesto cien por ciento que tienes para dar. Pero todo (en repaso de pensamiento) cambia, y al rato me callo, y me reservo el comentario porque usted para mí: “sos un asunto (importado) prohibido” incluso para mi boca. Pero, acaso importa. En el fondo igual lo sé. En el fondo tú lo sabes también. En tus adentros apruebas sin tapujo a este extraño, porque disfrutas que desde un lugar tan desolado te piense y te escriba… sin razón alguna.

II

El tiempo juega con nosotros. Aparentemente, nuestra conversación está a veinte minutos más al futuro, según el reloj del teléfono, que está a veinte minutos del pasado, espacio distante donde te escribo. A diferencia de mi reloj de pared, que está una hora adelantado de mi reloj de escritorio, que supuestamente marca la hora exacta dictada por el reloj de mi sala. Ahora que lo pienso, no sé si estos asuntos de jugar con el tiempo influyen en mi trato con las personas, por no decir Contigo. No sé si hablarte desde el pasado altera de alguna forma tu futuro. No estoy seguro si estoy viviendo un presente parecido al tuyo. Quizá por andar en cuentas distintas cada uno esté más Adelantado en su retraso o más Retrasado en su adelanto. Tal vez la única certeza que tenemos será que siempre vamos a intentar evadir al tiempo, que tendrá siempre un buen pretexto para comernos. No sabemos si esto que escribo está adelantado a nuestro actual contexto, o fue una declaración ya planteada y retomada desde un pasado, que en más una ocasión se reservó salir del pensamiento. Sea lo sea, no puedo darme el lujo de no decirlo, de darlo por sentado y después tenerlo olvidado (callado); tal vez sea cierto pero, por minutos de diferencia no creo que exista inconveniente. Por eso mejor tarde que nunca, aunque en ciertos casos también sería mejor cuanto antes que nunca.

Alexander Urrieta

0202

Extracto del Método

Y yo hubiera sido, sin duda, de esta última especie de ingenios, si no hubiese tenido en mi vida más que un solo maestro o no hubiese sabido cuán diferentes han sido, en todo tiempo, las opiniones de los más doctos. Mas, habiendo aprendido en el colegio que no se puede imaginar nada, por extraño e increíble que sea, que no haya sido dicho por alguno de los filósofos, y habiendo visto luego, en mis viajes, que no todos los que piensan de modo contrario al nuestro son por ello bárbaros y salvajes, si no que muchos hacen tanto o más uso que nosotros de la razón; y habiendo considerado que un mismo hombre, con su mismo ingenio, si se ha criado desde niño entre franceses o alemanes, llega a ser muy diferente de lo que sería si hubiese vivido entre chinos o caníbales; y que hasta en las modas de nuestros trajes, lo que nos ha gustado hace diez años, y acaso vuelva a gustarnos dentro de otros diez, nos parece hoy extravagante y ridículo, de suerte que más son la costumbre y el ejemplo los que nos persuaden, que un conocimiento cierto; y que, sin embargo, la multitud de votos no es una prueba que valga para las verdades algo más difíciles de descubrir, porque más verosímil es que un hombre solo dé con ellas que no todo un pueblo, no podía yo elegir una persona, cuyas opiniones me parecieran preferibles a las de las demás, y me vi como obligado a emprender por mí mismo la tarea de conducirme.

Pero como hombre que tiene que andar solo y en la oscuridad, resolví ir tan despacio y emplear tanta circunspección en todo, que, a trueque de adelantar poco, me guardaría al menos muy bien de tropezar y caer. E incluso no quise empezar a deshacerme por completo de ninguna de las opiniones que pudieran antaño deslizarse en mi creencia, sin haber sido introducidas por la razón, hasta después de pasar buen tiempo dedicado al proyecto de la obra que iba a emprender, buscando el verdadero método para llegar al conocimiento de todas las cosas de que mi espíritu fuera capaz.

0201

René Descartes – El discurso del metódo

Moneda del recíproco

La cuestión es bastante simple. La clave está en no pensar mucho las cosas. Soñarla un poco. Disfrutar el momento. Lidiar con la punzada inducida. Hacerse el loco. Pasar por alto las palabras pronunciadas por el imprudente impulso. Dejarse llevar por el tonto que llevamos dentro. No perder el tiempo contando lo que se hizo. No divagar en lo que ya se dijo. Porque nunca se sabe cuándo una palabra mal colocada puede arruinar el más esperado de los encuentros. La expectativa se puede devaluar tanto, que le abre las puertas a la épica del desencanto. El aburrimiento paulatino. El cansancio de la compañía. El silencio incómodo. La matanza rotunda del deseo. El nacimiento de la duda. Una duda que golpea como resaca después de haber estado tan ebrio dentro de un par de ojos flameantes de cariño melindroso. Mirada que se apaga con el más banal de los comentarios. Qué daño tan irracional se le puede dar al cuerpo: ser sumiso voluntario de la incertidumbre, de las oraciones dichas y escuchadas. De las ideas pronunciadas y quizá no pensadas, pero provenientes del alma. Sin duda sinceras. En un pequeño sorbo de emociones, probar que existes, porque sientes dolor y dicha por lo que haces y lo que eres ahorita, y no sentir vergüenza por aceptarlo, después de haber dado tanto y haber recibido tan poco. Qué importa. Hermoso sentimiento de la duda que enerva y eleva, que nos comprueba que la locura y el querer no tienen limitaciones. Son impulsos que nacen y se hacen. Nadie puede exigir nada a cambio, pues sería el colmo del egoísmo. Qué importa si no te pagan con la misma moneda del recíproco. Difícil nos resulta asimilar este sistema cambiario. Si pagas con mucho querer, no esperes con ilusiones el vuelto. Querer es un asunto de dar, no de esperar. Quien diga que el amor debe ser justiciero y equilibrado está completamente equivocado, o quizá nunca se ha enamorado. O quizá, el caso radique en que yo no sea correspondido, y sea yo, el único que está confundido, solo, y completamente equivocado. Ciego, indudablemente. Jodido, quién lo niega.

Alexander Urrieta

0127

Palabras de antojo

Necesito que estés sola, para que el frío y la piel de gallina no te delaten.

La noche del loco
Un verso a lo obvio
Un deseo
Unas ganas de decirte…

Esas cosas que nunca te dijeron

Con botella en mano, brindo por los besos que me debes, que cobran intereses a medida que pasan los días donde no te veo; a la espera de los días donde pienso comerte a besos; de tocar tu cuerpo con morbo y con perversa sutileza; de besarte los labios y decirte que eres mía; de apretarte las nalgas y sentir pasmosa lujuria y alegría; de morderte la boca, y dejártela roja de tanta pasión y candente encuentro; de detallar tus pecas, armando las constelaciones perdidas en tus piernas; de lamer tu abdomen de caramelo, y medir las curvas que radican en tu placer. La épica del sexo, el estudio completo de tu cuerpo. Quiero cumplir las promesas que tus senos no pueden abarcar. Quiero llegar a los confines de lo desconocido, tocando tu fauna erógena, salvaje e impenetrable. Quiero darte calambres en los pies. Quiero verte fiera y sudorosa, ebria de delirio por mi labor y mi destreza. Quiero entablar un juego de ajedrez en tu cintura, armando un enfrentamiento bélico entre mi lengua y tu blanca tez. Vamos a explorar tu cuerpo. Vamos a perdernos en nuestras fantasías añejadas entre salones de fiesta y ascensores para dos personas. Vamos a extrañarnos con la libido por los cielos. Te quiero ardiente para mis extravagantes deseos. Un segundo eterno para observar nuestros cuerpos. Quiero la completa cartografía de tu universo. Beber de ese licor prohibido que emana tu cuerpo. Un manjar sólo para los que habitan en el cielo

exclusivo,
definitivo,
infinito,
puro,
tuyo.

2013-12-27_23-30-02_903

Esa costumbre del tres

Prosa de un ebrio

Pretexto

Nuevas Ideas

La Matrix

La Matrix es todo lo que nos rodea. Donde nos desarrollamos y vivimos. Donde nos desenvolvemos y existimos. Una estructura compleja, bien diseñada y organizada. La representación alegórica del sistema al cual todos pertenecemos: La Sociedad. Ésta, se encuentra  en su totalidad formada por un conjunto de elementos físicos, éticos, morales, políticos, económicos, culturales, religiosos e ideológicos. Una diversidad de elementos que le dan forma y vida a esa enorme maquinaria llamada civilización. Con el paso de los tiempos, el ser humano se desarrolló y logro expandirse por el mundo. Con ayuda de la ciencia y la razón, el hombre alcanzó su máximo apogeo: La modernidad. Hasta el sol de hoy, el hombre ha desarrollado nuevos métodos y técnicas para incrementar la eficacia y alargar la vida de la colosal máquina civilizadora.

El mundo ha quedado en deuda con la ciencia. Pero, ahora la ciencia tiembla, ya que ahora se enfrenta ante su propia hija: La tecnología. Los avances y descubrimientos van a pasos agigantados y acelerados, impulsados ahora, en gran parte, por las inversiones de gran capital,  porque vivimos en un mundo regido por el dinero. El desarrollo y la innovación se encuentran atados a un sistema de mercado, compra y venta, placeres y moda. Consumismo y control de masas. El concepto de progreso, que inicialmente era la búsqueda de la perfección humana,  fue reducido a la búsqueda de una vida hedonista. Un modus vivendi basado en confort, menor esfuerzo, espectáculo, derroche, satisfacción inmediata y lujos instantáneos.

La Matrix, o sociedad, establecen un conglomerado de consensos y condiciones para vivir. De estados y comportamientos establecidos que toda persona debe seguir para ser aceptado y mantener, por decirlo de alguna manera, el orden natural de la sociedad. El hombre masa, en su papel predilecto de alienado es incapaz de cuestionar su entorno, y vive de alguna forma esclavizado. Atado a parámetros sociales, políticos, económicos, éticos y morales. El hombre masa, auspiciado por la insana sumisión a la tecnología, se convierte progresivamente en un engranaje, una simple batería de reemplazo dentro de este enorme sistema. Una sociedad que se hace cada día más dependiente de la tecnología a medida que va dejando de ser pensante, indudablemente se encamina hacia su propia destrucción.

En la película de los hermanos Wachosky, la metáfora es amplia y precisa. Una distopía que habla de un mundo dominado por una tecnocracia tiránica. Las maquinas tienen el control del mundo, y mantienen recluso al hombre dentro de una realidad simulada. Una realidad donde el hombre ignora que vive una ficción creada a punta de comandos y programación. Dentro de esta trama cinematográfica aparecen tres personajes importantes que forman parte de la resistencia dentro de la Matrix. Comenzando por el personaje Neo, que puede ser la alegoría de cualquiera de nosotros. Aquel ser que cuestiona su realidad, critica fuertemente su entorno, mira el mañana con cierto escepticismo y alimenta esa semilla de inconformidad, bien se le puede denominar “el elegido”. Morfeo representa el sueño, lo ideal. La verdad que trasciende por encima de la realidad y la ficción. Trinity, representa el amor, la incondicional, la capaz de despertar la llama  del corazón de aquellos hombres que andan en busca de la verdad.

Alexander Urrieta

0061

* * *

El Espejo

Zoocialismo

Utopismo y Pesimismo

Despedida en la casa de Libra

Tenía que cometer semejante acto. Era la única forma de ayudarla, de la peor manera, de la mejor manera. El detonante para acabar todo lo que se quiso pero que nunca se empezó. Sin fecha de despedida, ni una mínima certeza de reencuentro. Así me tengo que ir, sin molestas explicaciones, así me resulte inevitable pensar en ella como algo que se terminó, un curioso cuento que se acabó. Porque ahora le escribo a la nada. Un adiós al vacío. Una carta de defunción. La indirecta que jamás llegará a la boca. La única alternativa para perpetuarme en su recuerdo. Porque lo nuestro siempre fue una cuestión de palabras, pura fantasía textual, nada más que eso. Porque no volveré a buscarla ni en los versos de un cadáver. La convertiré en una fábula, y la esconderé entre las páginas de un libro de poemarios, para siempre. La pondré en ese asunto pendiente que con el tiempo iré olvidando. Con recelo se quedará en una que otra página escrita, bajo su alias Anónima. La voy a conservar en una interpretación zodiacal, cargada de ego pero también de miedos, de predicciones e incertidumbres, de estados de ánimo, de expectativas amorosas y laborales; esperanzas de vida, por sueños no cumplidos todavía. No me extrañará la nostalgia por aquellos juegos de preguntas, con el súcubo que me hacía delirar mientras me hablada al oído. Una atracción formada de ideas, moldeada con la lengua, cada quien con su particular talento y acento, creando oraciones adecuadas siempre para el momento. Se quedará como el libro que nunca terminaré de leer. La historia que me quedaré con ganas de conocer. Por ausente la quise tanto. Por ser corrosivo a partir de hoy asumo todo, y le digo adiós porque hasta luego sería mentirnos a los dos. La deseo encontrando refugio y calma en sus metas y estrellas. Como admirador secreto le mandaré agradecimientos subrepticios. La voy a pensar en gustos encontrados y jamás lo sabrá. Le dejaré de escribir con el pasar de los años y jamás lo sabrá. Será mi anécdota insólita, exclusiva y curiosa, que relataré con confianza entre botellas y comentarios prohibidos y nunca, jamás, lo sabrá.

Alexander Urrieta

IMG-20140602-WA0000

 

Entre una cosa y la otra

Anónimas 

Versos de quizá

Al Sur