“Cada día trae la misma batalla, el mismo vacío, el mismo deseo de olvidar y de no olvidar. Comienza siempre aquí, nunca en otro sitio que esté límite donde el lápiz comienza a escribir. La historia nace y se detiene, sigue adelante y luego se pierde y, en medio de cada palabra, cuántos silencios, cuántas expresiones se escapan y desaparecen para no volver nunca más”. Paul Auster – El país de las ultimas cosas
“Vine a decir que, en mi caso, el pasado se reducía a unas pocas imágenes. Que, al mirar atrás, yo jamás encontraba un hilo conductor o un paisaje bien construido, sino un vacío salpicado de islas, eso era para mí el pasado”. Bernardo Atxaga – Obabakoak
“En este estado no sabe nada de su edad, nada de su mujer, nada de sus hijos, nada de sus preocupaciones y, por lo tanto, no tiene miedo, porque la fuente del miedo está en el porvenir, y el que se libera del porvenir no tiene nada que temer”. Milan Kundera – La Lentitud
“¿Qué vale más? ¿Examinar nuestra conciencia ante la mesa de una taberna o prosternarnos en una mezquita con el alma ausente? No me preocupa saber si Dios existe ni el destino que me reserva”. Omar Khayyam – Rubaiyat
“Y aquí estamos. El uno con el otro y sin embargo tan solos. Como si la otra existencia nada nos dijera de la propia, como si la otra voz fuera apenas un ruido extraño en el espacio, como si los otros brazos nos prodigaran caricias que en realidad no nos pertenecen”. Jorge Nunes – Fuego Sucesivo
“Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún otro órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo”. Mario Benedetti – La Tregua
“Las palabras pronunciadas por el corazón no tienen lengua que las articule, las retiene un nudo en la garganta y sólo en los ojos se pueden leer”. José Saramago – El evangelio según Jesucristo
“Ocurre que nos damos cuenta de que uno piensa las palabras. De lo que nos resulta más difícil darnos cuenta es de que las palabras piensan con uno”. Juan Calzadilla – Una cáscara de cierto espesor
“Al fin, ya cerca de la media noche, envueltos en las sábanas y en risas, estuvieron media hora confundidos en ese abrazo y esa sensación que son una de las pocas cosas que justifican todo el dolor de la existencia”. Héctor Abad Faciolince – Angosta
“Leer es participar en un incendio, dentro del cual arde nuestro ser y se recrea o son quemadas algunas de nuestras creencias. Todo arte es fuego y la literatura un fuego que obedece sagazmente a la voluntad del lector”. José Balza – Ensayos de humo